Una sola oficina para todo el club: dirigencia, cuerpo técnico y scouting trabajando sobre la misma información.
Las incorporaciones no se improvisan. Se planifican.
Cada módulo tal como se ve al entrar. Sin capturas de marketing: es la interfaz real.
Cuántos jugadores hay, cuántos contratos vencen este año y quién queda libre en junio. Hoy eso son tres llamados; acá son diez segundos.
El técnico pide un lateral izquierdo, sub-21, con contrato venciendo. En dos clicks está la lista — y cada observación queda con fecha.
Una negociación no es un chat: es una decisión con plata adentro que alguien va a tener que explicar. Cuando el presidente pregunte, la respuesta está en pantalla.
La mayoría de los clubes sabe lo que necesita pero nunca lo escribió, y eso hace que cada uno busque una cosa distinta. Acá el objetivo queda definido, con su avance a la vista.
Los vencimientos de contrato entran solos. Nadie tiene que cargar una fecha que el sistema ya conoce.
Con los sueldos, los minutos y los vencimientos que ya cargaste, el sistema arma los números que ordenan una reunión de comisión. Sin cargar nada más.
El scout va a la cancha, abre una carpeta «Partido River 28/09» y escribe una nota por cada jugador que vio. Al mes siguiente esa carpeta sigue ahí, con fecha, y cualquiera del club la encuentra.
El club decide quién ve qué, y quién puede tocar qué. El Espectador es el acceso del dirigente o del técnico: ve todo el trabajo del club, y no puede romper nada.
Los jugadores cargan su ficha profesional en Goalview Player. Desde tu oficina consultás ese directorio, filtrás por lo que necesitás y guardás en tu scouting al que te sirve. Sin costo adicional.
Y se comporta como tal.
Un pago por año para la oficina. Los accesos del equipo, aparte y por única vez.
Valor de lista $250.000
Para las primeras diez oficinas fundadoras, que conservan su valor mientras la cuenta siga activa. Equivale a $4.500 por mes.